Coronel Dorrego · desde 2018

Una infanciacon tiempopara florecer

Una comunidad donde cada día encuentra su ritmo entre el juego, la naturaleza, el arte y los vínculos que sostienen.

Ilustración provisoria del edificio, el domo y la comunidad en el campo
Futura foto · hero panorámico · 2400 × 1350 px

Dos caminos para encontrarnos

Cada edad tiene
su propio ritmo

Elegí según lo que necesites. En ambos caminos, el niño, el arte, la naturaleza y el vínculo están en el centro.

Primera infancia

Jardín de Infantes

Una mañana que respira entre expansión y recogimiento, con experiencias simples y verdaderas.

El juego libre abre la mañana. Juntos ordenamos el espacio y nos reunimos en ronda. Una propuesta invita a hacer con las manos; después, cada cosa vuelve amorosamente a su lugar. Compartimos el desayuno y salimos al patio —algunos días, también a caminar—. Un cuento cobija el cierre todos los días.

Consultar por el Jardín

Niños y niñas de primaria

Talleres de Arte
y Naturaleza

Un espacio de encuentro después de la escuela para crear, explorar y volver a conectar con el mundo natural.

Díasmartes y juevesHorario17:30 a 19:30
Consultar por los talleres

Jardín de infantes

Aprender haciendo

Ilustración provisoria de una experiencia de hacer en el Jardín
Futura foto · manos haciendo · 1600 × 2000 px

En el Jardín, los niños aprenden al observar, imitar, jugar, moverse y realizar junto a otros pequeñas tareas plenas de sentido.

El juego libre ocupa un lugar central. Con materiales simples y abiertos, cada niño puede imaginar, construir, transformar el espacio y encontrarse con los demás. En ese movimiento espontáneo se fortalecen la iniciativa, la creatividad, la confianza corporal y la capacidad de crear acuerdos.

La mañana alterna momentos de expansión y recogimiento: el juego encuentra su orden; la ronda reúne al grupo; una propuesta artística o artesanal convoca las manos y la atención; el desayuno se prepara y se comparte; el patio y las caminatas abren el encuentro con la naturaleza. Un cuento cobija el cierre todos los días.

Las canciones, los versos y los relatos acompañan el paso de una actividad a otra. La palabra narrada permite que cada niño forme sus propias imágenes interiores, mientras cultiva la escucha, la memoria y el lenguaje.

Pintar, modelar, amasar, dibujar o trabajar con ceras y elementos naturales no persigue un resultado idéntico para todos. Importa la experiencia: encontrarse con el color, la materia, el gesto y las posibilidades de las propias manos. Las ceras ofrecen una materia cálida y resistente: el color no aparece de una vez, sino que se despliega con la presión, la superposición y la perseverancia. Así, la mano aprende a modular su fuerza y el niño descubre que cada proceso necesita tiempo.

También educan las acciones sencillas de la vida cotidiana: preparar la mesa, ordenar los materiales, cuidar una planta, amasar el pan o colaborar con otro. Al participar de tareas reales, los niños descubren que su presencia y su hacer tienen valor dentro de la comunidad.

La naturaleza no es solamente un escenario. El viento, la tierra, los árboles, los insectos, la lluvia y el paso de las estaciones ofrecen experiencias que despiertan curiosidad, reverencia y pertenencia.

Así, cada jornada encuentra un ritmo reconocible y vivo: una forma de brindar seguridad y, al mismo tiempo, acompañar a cada niño respetando sus tiempos individuales.

En el último año del Jardín, los niños participan de un taller de acompañamiento a la transición hacia la escuela primaria. Este espacio cuida especialmente el pasaje de un nivel al otro, dando continuidad a los procesos y preparando con serenidad el nuevo comienzo.

Talleres de Arte y Naturaleza

Crear, explorar
y encontrarse

Ilustración provisoria de una experiencia artística compartida
Futura foto · creación compartida · 1600 × 2000 px

Los talleres de Arte y Naturaleza ofrecen a los niños de primaria un tiempo diferente dentro de la semana: un tiempo para hacer con las manos, explorar el entorno, escuchar, imaginar y crear junto a otros, en un ambiente diseñado para vivenciar procesos que permitan reequilibrar el pensar, el sentir y el hacer.

Cada encuentro tiene un ritmo. Comenzamos reuniéndonos; una imagen, un relato, una canción o un elemento de la naturaleza abre la experiencia. Luego llega el momento de explorar, moverse y trabajar con distintos lenguajes artísticos. Al finalizar, cuidamos los materiales, compartimos lo vivido y damos un cierre a la jornada.

El arte se presenta como experiencia y como proceso. Pintar, dibujar, modelar, construir y trabajar con materiales naturales permite descubrir sus cualidades: la transparencia del color, la resistencia de una fibra, el peso de la arcilla, la forma que aparece lentamente entre las manos.

No buscamos que todos lleguen al mismo resultado. Cada propuesta ofrece un cauce dentro del cual pueden surgir decisiones, hallazgos y expresiones personales. La atención se dirige tanto hacia la obra como hacia el modo de realizarla: preparar, esperar, perseverar, transformar y volver a intentar.

La música atraviesa los encuentros mediante el canto, el ritmo, la escucha, el movimiento y la experiencia sonora. Reúne al grupo, afina la atención y permite experimentar cómo una voz singular puede formar parte de una creación compartida.

La naturaleza es observada, recorrida y cuidada. Antes de explicar, nos damos tiempo para mirar: descubrir una forma, seguir un cambio de luz, reconocer una textura, escuchar un sonido o advertir las transformaciones de una estación. Esa observación atenta puede convertirse luego en pintura, modelado, música, movimiento o trabajo manual.

El cuerpo acompaña el aprendizaje. Caminar, jugar, trasladar materiales, cavar, recolectar, equilibrarse y realizar movimientos rítmicos ayudan a que la experiencia sea comprendida desde el hacer, y no solamente desde la palabra.

El cuidado también forma parte del conocimiento. Ordenar el espacio, limpiar los instrumentos, conservar los materiales y tratar con respeto aquello que encontramos en la naturaleza enseña que crear supone entrar en relación con el mundo.

En Arte y Naturaleza, la imaginación infantil encuentra materia, movimiento y compañía. El arte, la música, el ambiente natural y los vínculos se entrelazan para que cada niño pueda explorar sus capacidades y aportar algo propio al grupo.

Nuestra mirada

Educar es prepararel entorno para quela vida se despliegue

En Los Farolitos acompañamos la infancia de forma integral: cuerpo, emoción, imaginación y pensamiento crecen juntos.

La pedagogía Waldorf orienta un ambiente cálido, bello y previsible. Las maestras cuidan el ritmo de cada jornada para que cada niño pueda habitarla con confianza.

Las actividades son plenas de sentido: huerta, construcciones, elaboración de pequeños objetos personales, uso de herramientas y cocina. Todo construye autonomía.

Ilustración provisoria para una futura fotografía de la vida cotidiana del Jardín
Futura foto · vida cotidiana y entorno · 2400 × 1350 px

El ritmo da seguridad

La respiración entre actividad y calma ordena el día, la semana y las estaciones.

Jugar es aprender

El juego libre enciende la imaginación, el movimiento y la capacidad de encontrarse con otros.

La naturaleza enseña

El aire libre, la huerta y los materiales nobles ofrecen experiencias verdaderas a los sentidos.

El arte y las manualidades acompañan la imaginación

Cuentos, música, acuarela, modelado y trabajo manual acompañan la expresión sin apurar resultados, ayudando a templar la paciencia y a vivenciar procesos largos.

La pedagogía Waldorf

Una historia centenaria,
un gesto humano para nuestro tiempo

La pedagogía Waldorf nació de una pregunta que conserva toda su actualidad: ¿cómo educar para que cada ser humano pueda desplegar sus capacidades y participar libremente en la vida social?

Rudolf Steiner —filósofo, educador, artista y pensador social— propuso una educación atenta a las etapas del desarrollo infantil y a la totalidad del ser humano. Pensamiento, sensibilidad, cuerpo, imaginación y voluntad no son caminos separados: crecen y se educan juntos.

En 1919, el industrial Emil Molt lo invitó a hablar sobre educación a los trabajadores de su fábrica en Stuttgart. De ese impulso nació la primera escuela Waldorf y una forma de enseñar en la que el arte, el conocimiento, el hacer práctico y los vínculos forman una experiencia integrada.

Con el tiempo, esta pedagogía se extendió por numerosos países y culturas. No se transmite como una receta: cada comunidad la encarna en diálogo con su tiempo, su paisaje y las necesidades reales de sus niños.

Tríptico ilustrado provisorio sobre la vida pedagógica Waldorf
Futuras fotos · memoria y presente · 3 imágenes de 2000 × 1500 px
  1. 1907

    Steiner formula una mirada educativa fundada en las etapas del desarrollo humano.

  2. 1919

    Abre en Stuttgart la primera escuela Waldorf, nacida de un impulso de renovación social.

  3. 2014

    Nace en Coronel Dorrego el impulso de Los Farolitos, iniciado por voluntarios y docentes.

  4. 2015–2016

    Se realizan talleres abiertos para niños y niñas de 3 a 14 años.

  5. 2018

    Comienza el recorrido del Jardín de Infantes.

  6. 2023

    Comienzan los Talleres de Arte y Naturaleza para niños y niñas de primaria.

  7. Hoy

    El Jardín forma parte de la Red de Escuelas Waldorf de Argentina e integra la Lista Mundial IASWECE.

En Farolitos, esta historia se vuelve presente cada vez que respetamos el ritmo de un niño, narramos un cuento, hacemos con las manos, cuidamos la naturaleza o construimos comunidad.

Una escuela que hacemos juntos

Entre todos formamos
la comunidad

Los Farolitos es sostenido por Doce Sentidos Asociación Civil, una comunidad sin fines de lucro donde familias, maestras y voluntarios convierten el cuidado en una tarea compartida.

Ilustración provisoria de las familias y la comunidad reunidas al aire libre
Futura foto · comunidad panorámica · 2400 × 1350 px

El equipo pedagógico

Un equipo que
también aprende

Ilustración provisoria para las obras realizadas en la formación de maestros
Futuras fotos · 3 obras de la formación · 1600 × 1200 px cada una

La tarea educativa está sostenida por maestros con titulación docente oficial y formación específica de cuatro años en Pedagogía Waldorf. El equipo profundiza su práctica mediante el estudio compartido, la observación de los niños y el trabajo artístico.

Tanto el Jardín como los Talleres cuentan con una tutora pedagógica que acompaña regularmente el desarrollo de cada propuesta. Una vez por semana participa de la reunión pedagógica en la que los maestros observan el andar de los grupos, organizan la tarea y revisan juntos las decisiones educativas. Este acompañamiento ayuda a cuidar los fundamentos Waldorf y a mantenerlos vivos en relación con los niños y con nuestra comunidad.

La música está a cargo de un tallerista con formación en Pedagogía Musical Waldorf y forma parte de los encuentros, los ritmos y la vida comunitaria.

Nuestra identidad institucional

Una iniciativa local,
parte de un movimiento mundial

Ilustración provisoria para una futura fotografía del Goetheanum
Futura foto · Goetheanum y paisaje · 2000 × 1400 px

El Jardín de Infantes Los Farolitos es una institución educativa oficial de la Provincia de Buenos Aires, identificada como DIEGEP 8895. Es sostenido por Doce Sentidos Asociación Civil, entidad propietaria sin fines de lucro.

Formamos parte de la Red de Escuelas Waldorf de Argentina y nuestro Jardín de Infantes integra la Lista Mundial Waldorf elaborada internacionalmente por IASWECE junto con las asociaciones nacionales. Estas pertenencias expresan un camino compartido de formación, intercambio y cuidado de los fundamentos de la Pedagogía Waldorf.

Ver la Lista Mundial IASWECE

Admisiones e inscripciones

Todo encuentro comienza
con una conversación

Elegir un espacio para la infancia requiere tiempo, preguntas y una mirada compartida. Queremos conocer a cada familia y que cada familia pueda conocernos de verdad.

Ilustración provisoria de una llegada y encuentro con la comunidad
Futura foto · llegada o encuentro · 2400 × 1350 px

Jardín de Infantes · ciclo 2026

Una sala integrada
de 2 a 5 años

El Jardín recibe actualmente a niños de 2 a 5 años en una sala integrada. Funciona de lunes a viernes, de 8 a 12, y recibe inscripciones durante todo el año según disponibilidad.

Proyección 2027

Crecer con
nuevos grupos

Desde agosto se encuentran abiertas las inscripciones para el ciclo 2027. Proyectamos organizar el Jardín en dos grupos: una sala para niños de 1 y 2 años y otra sala integrada para niños de 3, 4 y 5 años.

La apertura y conformación de cada sala estará sujeta a la matrícula. Por eso invitamos a las familias interesadas a acercarse con tiempo: cada inscripción forma parte del crecimiento y la construcción de esta nueva etapa de Los Farolitos.

01

Escribinos

Contanos la edad de tu hijo o hija y cuál de las dos propuestas te interesa.

02

Encontrémonos

Coordinamos una conversación y una visita para acercarte al espacio, su ritmo y las personas que lo habitan.

03

Elegimos juntos

Conversamos sobre las necesidades del niño y de la familia, la disponibilidad y el mejor modo de comenzar.

Preguntas frecuentes

Preguntar también es
una forma de acercarse

Reunimos algunas de las preguntas que suelen surgir cuando una familia se acerca a la Pedagogía Waldorf.

¿Por qué el juego libre ocupa un lugar tan importante?

Porque jugar es una forma fundamental de conocer el mundo durante la infancia. En el juego los niños imaginan, transforman, resuelven dificultades, desarrollan su cuerpo y aprenden a relacionarse con otros.

¿En el Jardín se enseña a leer y escribir?

No adelantamos aprendizajes formales. Cuidamos las capacidades que más adelante los harán posibles: el lenguaje oral, la escucha, la memoria, el movimiento, la coordinación, la imaginación y el deseo de aprender. Si un interés aparece espontáneamente, se lo recibe sin convertirlo en exigencia.

¿Qué lugar tienen el arte y la música?

No son actividades accesorias. El canto, el ritmo, los relatos, la acuarela, el modelado y el trabajo manual atraviesan la experiencia cotidiana. En los talleres para primaria se convierten, junto con la naturaleza, en el corazón de cada encuentro.

¿Por qué se utilizan materiales simples y naturales?

Porque una tela, una madera, una piedra o una fibra conservan cualidades que invitan a tocar, imaginar y transformar. Al no determinar de antemano una única manera de jugar, dejan espacio a la iniciativa infantil.

¿Qué relación propone Farolitos con las pantallas?

Durante los encuentros privilegiamos la presencia, el movimiento, los vínculos y la experiencia directa. También invitamos a las familias a cuidar el uso de pantallas en la infancia para preservar tiempo de juego, descanso, conversación e imaginación.

¿Las familias participan de la vida comunitaria?

Sí. Los Farolitos es una comunidad sostenida por una asociación civil. Cada familia puede encontrar una manera posible de participar, acompañar celebraciones y colaborar con el cuidado de este proyecto común.

¿Cómo se acompaña el vínculo con las familias?

Cada familia nueva tiene una entrevista individual al incorporarse. A lo largo del recorrido, los maestros vuelven a convocar encuentros personales cuando consideran que pueden ayudar a comprender y acompañar mejor al niño. Las observaciones se conversan con delicadeza, de manera directa y siempre acompañadas por sugerencias. También se realizan reuniones grupales y encuentros comunitarios mensuales de trabajo compartido. La participación es voluntaria y, al mismo tiempo, esperada como parte del cuidado de un proyecto que construimos entre todos.

¿Cómo es el período de adaptación?

Cada ingreso necesita su propio tiempo. Al comienzo del ciclo lectivo, los maestros organizan un período de adaptación gradual y acompañado. Cuando un niño se incorpora durante el año, el proceso se acuerda especialmente con su familia y se ajusta según sus necesidades, su edad y el modo en que va construyendo confianza con el espacio, los maestros y el grupo.

¿Lo económico puede ser un impedimento para acercarse?

Deseamos que lo económico no sea, por sí solo, un impedimento para pertenecer. Si sentís que Farolitos puede ser el lugar para tu familia, conversemos fraternalmente sobre sus posibilidades y las del proyecto, para buscar juntos un camino posible.

¿Los talleres de Arte y Naturaleza son una escuela primaria?

No. Hoy son una propuesta extraescolar para niños y niñas que ya transitan la primaria: un espacio semanal de arte, música, movimiento, trabajo manual, naturaleza y encuentro. Al mismo tiempo, estos talleres son el germen de la futura primaria de Los Farolitos. Te invitamos a ser partícipe y cofundador de la escuela.

¿Cómo puedo saber si Farolitos es una propuesta adecuada para mi familia?

El primer paso es conversar. Una visita permite conocer el espacio, comprender el ritmo y compartir las necesidades del niño y de su familia. Desde allí podemos discernir juntos el mejor camino.

Voces de las familias

Lo que permanece
en quienes lo vivencian

La pedagogía no la conocíamos, solo por comentarios, y hoy podemos decir que es hermosa: un estilo de vida que hasta nosotros, los adultos, queremos y vamos adoptando de a poco.

Julieta y MartínMamá y papá de Matías

Al principio no conocíamos nada sobre la pedagogía Waldorf. Poco a poco nos fuimos interiorizando y estamos muy contentos de haber encontrado un lugar maravilloso para nuestros hijos.

Jorgelina y JavierFamilia de Santiago, Jeremías y Benjamín

El enfoque integral favoreció no solo su desarrollo intelectual, sino también emocional y social. Aprendieron a conectarse aún más con la naturaleza, a trabajar en equipo y a ser más empáticos.

Sol y JuanFamilia de Paz y Delfina

¡Cuánto amor y dedicación en todo! Haremos todo lo posible para colmar su infancia de momentos memorables.

Mariana y GabrielFamilia de Paz y Clara

Elegimos Farolitos como familia porque permite a Amparito ser libre, tener un contacto permanente con la naturaleza, fomentar su independencia y creatividad, y establecer lazos fraternales.

Pamela y LeopoldoMamá y papá de Amparo

Farolitos es un lugar que se siente como estar en el hogar; nos hace vibrar el corazón. Con sus formas amorosas y sus ritmos marcados nos da tanta seguridad.

Florencia y NicolásMamá y papá de Vicente

Fue tan mágico ese encuentro. Los Farolitos sería la continuación de nuestro hogar, de nuestros hábitos y costumbres.

Marina y MarcosMamá y papá de Julia

Es una gran familia, una comunidad muy unida. Ver a nuestros hijos salir con tanta alegría nos hace estar contentos de haber elegido este jardín.

MatíasPapá de Josefina

Los Farolitos es una gran familia para nosotros, es nuestro segundo hogar, y en verdad se siente así. Todos somos parte.

MarianelaMamá de Augusto

Comprenden al niño como un ser humano completo e íntegro: no solamente aprendiendo con la cabeza, sino con todo su cuerpo y con todas sus emociones.

JosefinaMamá de Vicente, Emilio y Ramón

La pedagogía no la conocíamos, solo por comentarios, y hoy podemos decir que es hermosa: un estilo de vida que hasta nosotros, los adultos, queremos y vamos adoptando de a poco.

Julieta y MartínMamá y papá de Matías

Al principio no conocíamos nada sobre la pedagogía Waldorf. Poco a poco nos fuimos interiorizando y estamos muy contentos de haber encontrado un lugar maravilloso para nuestros hijos.

Jorgelina y JavierFamilia de Santiago, Jeremías y Benjamín

El enfoque integral favoreció no solo su desarrollo intelectual, sino también emocional y social. Aprendieron a conectarse aún más con la naturaleza, a trabajar en equipo y a ser más empáticos.

Sol y JuanFamilia de Paz y Delfina

¡Cuánto amor y dedicación en todo! Haremos todo lo posible para colmar su infancia de momentos memorables.

Mariana y GabrielFamilia de Paz y Clara

Elegimos Farolitos como familia porque permite a Amparito ser libre, tener un contacto permanente con la naturaleza, fomentar su independencia y creatividad, y establecer lazos fraternales.

Pamela y LeopoldoMamá y papá de Amparo

Farolitos es un lugar que se siente como estar en el hogar; nos hace vibrar el corazón. Con sus formas amorosas y sus ritmos marcados nos da tanta seguridad.

Florencia y NicolásMamá y papá de Vicente

Fue tan mágico ese encuentro. Los Farolitos sería la continuación de nuestro hogar, de nuestros hábitos y costumbres.

Marina y MarcosMamá y papá de Julia

Es una gran familia, una comunidad muy unida. Ver a nuestros hijos salir con tanta alegría nos hace estar contentos de haber elegido este jardín.

MatíasPapá de Josefina

Los Farolitos es una gran familia para nosotros, es nuestro segundo hogar, y en verdad se siente así. Todos somos parte.

MarianelaMamá de Augusto

Comprenden al niño como un ser humano completo e íntegro: no solamente aprendiendo con la cabeza, sino con todo su cuerpo y con todas sus emociones.

JosefinaMamá de Vicente, Emilio y Ramón

Farolitos es un lugar que se siente como estar en el hogar; nos hace vibrar el corazón. Con sus formas amorosas y sus ritmos marcados nos da tanta seguridad.

Florencia y NicolásMamá y papá de Vicente

Fue tan mágico ese encuentro. Los Farolitos sería la continuación de nuestro hogar, de nuestros hábitos y costumbres.

Marina y MarcosMamá y papá de Julia

Es una gran familia, una comunidad muy unida. Ver a nuestros hijos salir con tanta alegría nos hace estar contentos de haber elegido este jardín.

MatíasPapá de Josefina

Los Farolitos es una gran familia para nosotros, es nuestro segundo hogar, y en verdad se siente así. Todos somos parte.

MarianelaMamá de Augusto

Comprenden al niño como un ser humano completo e íntegro: no solamente aprendiendo con la cabeza, sino con todo su cuerpo y con todas sus emociones.

JosefinaMamá de Vicente, Emilio y Ramón

La pedagogía no la conocíamos, solo por comentarios, y hoy podemos decir que es hermosa: un estilo de vida que hasta nosotros, los adultos, queremos y vamos adoptando de a poco.

Julieta y MartínMamá y papá de Matías

Al principio no conocíamos nada sobre la pedagogía Waldorf. Poco a poco nos fuimos interiorizando y estamos muy contentos de haber encontrado un lugar maravilloso para nuestros hijos.

Jorgelina y JavierFamilia de Santiago, Jeremías y Benjamín

El enfoque integral favoreció no solo su desarrollo intelectual, sino también emocional y social. Aprendieron a conectarse aún más con la naturaleza, a trabajar en equipo y a ser más empáticos.

Sol y JuanFamilia de Paz y Delfina

¡Cuánto amor y dedicación en todo! Haremos todo lo posible para colmar su infancia de momentos memorables.

Mariana y GabrielFamilia de Paz y Clara

Elegimos Farolitos como familia porque permite a Amparito ser libre, tener un contacto permanente con la naturaleza, fomentar su independencia y creatividad, y establecer lazos fraternales.

Pamela y LeopoldoMamá y papá de Amparo

Farolitos es un lugar que se siente como estar en el hogar; nos hace vibrar el corazón. Con sus formas amorosas y sus ritmos marcados nos da tanta seguridad.

Florencia y NicolásMamá y papá de Vicente

Fue tan mágico ese encuentro. Los Farolitos sería la continuación de nuestro hogar, de nuestros hábitos y costumbres.

Marina y MarcosMamá y papá de Julia

Es una gran familia, una comunidad muy unida. Ver a nuestros hijos salir con tanta alegría nos hace estar contentos de haber elegido este jardín.

MatíasPapá de Josefina

Los Farolitos es una gran familia para nosotros, es nuestro segundo hogar, y en verdad se siente así. Todos somos parte.

MarianelaMamá de Augusto

Comprenden al niño como un ser humano completo e íntegro: no solamente aprendiendo con la cabeza, sino con todo su cuerpo y con todas sus emociones.

JosefinaMamá de Vicente, Emilio y Ramón

La pedagogía no la conocíamos, solo por comentarios, y hoy podemos decir que es hermosa: un estilo de vida que hasta nosotros, los adultos, queremos y vamos adoptando de a poco.

Julieta y MartínMamá y papá de Matías

Al principio no conocíamos nada sobre la pedagogía Waldorf. Poco a poco nos fuimos interiorizando y estamos muy contentos de haber encontrado un lugar maravilloso para nuestros hijos.

Jorgelina y JavierFamilia de Santiago, Jeremías y Benjamín

El enfoque integral favoreció no solo su desarrollo intelectual, sino también emocional y social. Aprendieron a conectarse aún más con la naturaleza, a trabajar en equipo y a ser más empáticos.

Sol y JuanFamilia de Paz y Delfina

¡Cuánto amor y dedicación en todo! Haremos todo lo posible para colmar su infancia de momentos memorables.

Mariana y GabrielFamilia de Paz y Clara

Elegimos Farolitos como familia porque permite a Amparito ser libre, tener un contacto permanente con la naturaleza, fomentar su independencia y creatividad, y establecer lazos fraternales.

Pamela y LeopoldoMamá y papá de Amparo